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Pour m'écrire 

Un incordio de cuñada

 
 

   

Ya ves con Encarna. Si te repugna verla comer y ni la hablas casi ni nada, que no me extraña, porque tu cuñada activa será lo que quieras pero de conversación, cero, ¿a santo de qué la invitas a pasar temporadas? Porque hay que ver, tu cuñada será y sufrir habrá sufrido, no digo que no, pero en qué hora, hijo, que hemos tenido Encarna hasta en la sopa. Y que no vamos a decir que Encarna sea un huésped barato, Mario, que tu cuñada come por tres, no se sacia, que hay que verla cómo se pone de fruta, como un Pepe, hijo, al precio que está, y no digamos el pescado, que es la ruina, figúrate el besugo con la caída que tiene, y que luego ande con disimulos echando los huesos en los platos de los niños, es algo que no resisto, me saca de mis casillas, te lo prometo. Y luego, esas rarezas de encerrarse a leer en el baño y que si los niños la marean, y que se callen, pues los niños son niños, ya se sabe, y si no la gustan bien cerca tiene la puerta, que nadie la ha llamado, como yo digo. Y no es que yo tenga celos, Mario, ya me conoces y de sobra sabes que nunca me dio por ahí, pero aunque ahora esté más asentada, siempre es desagradable convivir con una mujerona que te ha querido birlar el marido, cariño, porque después de lo de Elviro, a mí no hay quien me saque de la cabeza que Encarna estaba por ti. Y cuando terminaste las oposiciones, la faltó tiempo, a la votación, ya ves qué sabrá ella de esas cosas, que la gusta meter la nariz en todo, y, después, a celebrarlo, que mejor es correr un tupido velo, que a saber qué haríais esa noche, y por mí, bien lo sabe Dios, poco importa, pero figúrate si los niños llegaran a saberlo, y por la memoria de Elviro, Mario, que al fin y al cabo, feo o guapo, tu hermano era. A poco que me hubieras estimado, Mario, nunca hubieras metido en casa a esa mujer, con esas despachaderas que se gasta, que no sé si será de buena familia o no, pero la traza es de verdulera, hijo, así como suena, un marimacho.

 

 

Miguel Delibes, Cinco horas con Mario